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Se espera que el IPC de los Estados Unidos no cambie

10 junio, 2020 By Mircea Vasiu

Unas horas antes de la declaración de hoy del FOMC, se presentan en los Estados Unidos los datos del IPC (Índice de Precios al Consumidor). Se espera que tanto el IPC como el IPC básico (sin incluir los precios de la energía y los alimentos) se mantengan sin cambios.

Los datos sobre la inflación siempre ocupan un lugar importante cuando se trata de un banco central cuyo mandato se centra en la estabilidad de los precios. No en vano, la Reserva Federal basa sus acciones de política monetaria en esta premisa, la de la estabilidad de los precios, pero también en otra: la búsqueda del máximo empleo.

Los retos de generar inflación durante tiempos de recesión

Esta semana, Estados Unidos ha entrado oficialmente en territorio de recesión (se inició en el mes de marzo). Desde entonces, la Fed ha abordado el problema de forma proactiva y ha ido aliviando las condiciones económicas: bajó los tipos de interés y desarrolló un programa sobre ocho pilares diseñado para ayudar a todos los vectores económicos.

Con los tipos en cero y el programa de flexibilización cuantitativa de nuevo en pleno apogeo, cualquiera esperaría que la inflación incrementase. Al aumentar la oferta de dinero en la economía, la Reserva Federal crea las herramientas necesarias para que las personas y las empresas gasten. La inflación debería subir al objetivo del 2 %, pero también es cierto que lleva su tiempo que las decisiones de la Fed se reflejan plenamente en la economía.

Una de las principales preocupaciones de la Fed, así como de otros bancos centrales del mundo, durante la recesión, es la reticencia de empresas y ciudadanos de a pie a gastar dinero.

Ante la incertidumbre que vivimos, inversores y hogares prefieren mantenerse a la espera y mostrarse cautos. Por supuesto que es tentador acceder a un préstamo gubernamental con garantías del banco central y condiciones prácticamente de ensueño para potenciar un negocio. Pero la pregunta es: ¿Habrá realmente negocios en los próximos seis meses si el consumidor sigue prefiriendo el ahorro antes que el gasto?

Este es el gran problema de crear expectativas de inflación e intentar llevar la inflación actual a un nivel (2 %) donde no es demasiado baja como para convertirse en deflación, pero tampoco demasiado alta como para comprometer el valor del dinero.

La mejor forma de ilustrar la reluctancia de hogares y empresas a mover el dinero dentro de la economía real es la fuerte inclinación de los inversores institucionales por los bonos soberanos y de renta fija en general.

Hace no mucho, España emitió 12 000 millones de euros en un bono a 10 años, pero podría, si así lo estima conveniente, vender hasta 78 000 millones de euros. Lo mismo sucede con otros países y es un claro ejemplo de los problemas que plantea el tratar de impulsar la economía real y el porqué de que los bancos centrales experimenten dificultades para llevar la inflación a niveles objetivo del 2 %.