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Préstamos con garantías: ¿Son suficientes para luchar contra la recesión provocada por la COVID-19?

9 julio, 2020 By Mircea Vasiu

Una de las principales medidas de la Unión Europea para luchar contra la recesión de la COVID-19 ha sido proporcionar garantías para préstamos baratos a las empresas. El tamaño de las asignaciones difiere según el país, con Alemania a la cabeza, seguida de Italia y el Reino Unido.

El hecho de que Alemania haya asignado más del doble que los otros países europeos no debería sorprendernos. Alemania, uno de los países con gran superávit presupuestario, ha sido objeto de muchas críticas en los últimos años por acumular dinero en efectivo en vez de gastarlo. Ahora que la economía alemana se ve afectada por el coronavirus, al igual que el resto del mundo, el país tiene los bolsillos llenos de dinero listo para ser utilizado en la ayuda a la economía.

Cómo afrontar la sacudida de la oferta y la demanda en Europa

Los cierres europeos no han sido iguales en los distintos países. Italia cerró toda su actividad económica y España le siguió de cerca mientras que Alemania impuso medidas más relajadas.

Como respuesta a la crisis económica, los préstamos con garantías representan más del 69 % de las medidas adoptadas por las principales economías europeas. Además de eso, los gobiernos también han utilizado transferencias de valor, como el apoyo a los ingresos y las exenciones temporales de las contribuciones a la seguridad social.

España ha ofrecido a las pequeñas y grandes empresas préstamos en condiciones privilegiadas. Por ejemplo, los llamados préstamos ICO, concedidos a pequeños autónomos del país, han tenido un gran éxito entre aquellos que no cerraron su actividad durante la crisis. Las condiciones son más que favorables: préstamos a 5 años, solo se pagan intereses en los primeros doce meses, intereses muy bajos para la totalidad del préstamo, etc.

En otras palabras, este está siendo el momento de iniciar un nuevo proyecto o recibir fondos para apoyar la actividad ya existente.

Alemania ha ido aún más lejos con su plan kurzarbeit, decisivo para mantener a flote las empresas durante la pandemia. En efecto, se trata de un programa de seguridad social que permite a los empleadores reducir las horas de trabajo de sus empleados en lugar de despedirlos. Por ejemplo, un trabajador recibe un sesenta por cien por las horas no trabajadas y un cien por cien por las horas trabajadas.

Ayer, el estado alemán anunció que la Comisión Europea ha aprobado el plan de Alemania para liberar otro fondo de 500 mil millones de euros para apoyar a las empresas afectadas por el brote de la COVID-19. Es solo otro ejemplo que nos indica que los estados no se van a detener ante nada y que hay dinero disponible: solo tenemos que encontrar la forma de evitar el mecanismo burocrático para acceder a él.

Hasta ahora, todo bien.