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No estamos ante una recesión habitual

11 agosto, 2020 By Mircea Vasiu

Los medios financieros han adoptado recientemente un tono optimista después de hacerse pública la producción industrial de los países de la eurozona del mes anterior. La fuerte recuperación alimenta las esperanzas de una vuelta a los niveles anteriores a la pandemia más rápida de lo que inicialmente se había pensado.

Si se compara con los datos de la gran crisis financiera de 2008-2009, el gráfico en forma de V revela que la crisis de hace doce años fue más profunda. Sin embargo, antes de dejarnos llevar por el optimismo, hay unas cuantas cosas que es preciso considerar.

Un tipo diferente de recesión ante nosotros

Los gestores de inversión a menudo usan un punto de referencia para comparar sus rendimientos. Igualmente, lo usan los analistas para estimar la prima de riesgo necesaria para calcular el costo del capital cuando se interpretan los balances de una empresa. En general, los puntos de referencia proporcionan datos que se pueden comparar para interpretar situaciones similares.

Si utilizamos la gran crisis financiera de 2008-2009 como punto de referencia con el cual comparar la producción industrial en tiempos de coronavirus, nos damos cuenta de lo dolorosa que fue dicha crisis. Pero eso se debe solo a que no sabemos cuándo va a terminar la pandemia y cuáles serán los daños definitivos.

En un reciente artículo, el Financial Times señaló que la producción industrial de las economías de la eurozona vuelve a estar casi a los niveles previos a la pandemia. Sin embargo, los operadores y los inversores harían bien en interpretar estos titulares dentro del contexto general.

Por ejemplo, en el caso de España, la manufacturación es solo el 11 % del PIB. Los viajes, el turismo y los sectores de hostelería ocupan una parte mayor y más importante de dicho PIB: representan más del 20 % de los resultados económicos.

Si utilizamos cuánto se redujo el PIB en el segundo trimestre (casi un 20 %), significa que los tres sectores que acabamos de mencionar han sido devastados por la recesión provocada por el coronavirus. Asimismo, implica que la tasa de desempleo es más alta y que más gente se ha visto afectada en sectores que contribuyen al resultado económico mucho más de lo que lo hace la producción industrial.

En otras palabras, mientras la subida en forma de V en la producción industrial es una buena noticia, los inversores deberían tomar este dato con cautela. En todo caso, no se trata de una recuperación similar en toda la economía en general, solo de esa parte del 11 % del PIB. Por desgracia, eso muestra la lentitud de la recuperación económica e implica una transición desde la contracción económica a la expansión más larga de lo previsto inicialmente.

Una señal más alentadora llega desde las cifras de consumo de la zona euro. Hemos visto un gran repunte en junio y solo queda una pregunta: ¿se trata de una recuperación sostenida en el tiempo?

Si la respuesta es afirmativa, es mucho más importante que la propia recuperación de la producción industrial.