Home > Noticias > Macroperspectiva de la recesión provocada por el coronavirus

Macroperspectiva de la recesión provocada por el coronavirus

29 mayo, 2020 By Mircea Vasiu

La pandemia del coronavirus ha afectado al mundo de un modo nunca antes visto en crisis anteriores. Cuando se compara con otros periodos de la historia, solo la Segunda Guerra Mundial provocó un desastre económico más potente que el que el coronavirus ha sido capaz de causar hasta ahora.

A la hora de apoyar a los ciudadanos, cada país ha afrontado la crisis a su manera, Algunos países, especialmente los desarrollados, se han dado el lujo de hacer pruebas masivas para averiguar rápidamente quiénes se contagian, así como para entender cómo se propaga la enfermedad. Otros, por el contrario, carentes de infraestructuras médicas ni financieras para implementar este tipo de políticas, no han sido tan afortunados. Sin embargo, una política común, independientemente de la zona, ha sido la de embarcarse en programas de apoyo general, tanto desde un punto de vista fiscal como puramente económico.

Evaluación del impacto económico de una crisis sanitaria extensa

A medida que el distanciamiento social se ha ido convirtiendo en la nueva norma, la gran pregunta que ha emergido es la de qué soluciones pueden ofrecer los gobiernos en caso de que la pandemia continúe. Un segundo, o incluso un tercer brote, puede significar nuevos cierres en nuevos epicentros, lo que perjudicaría aún más a la recuperación de una ya maltrecha economía.

Salvo en algunas excepciones, la población ha entendido rápidamente el riesgo inherente a no respetar las normas sanitarias, ya que ha visto de primera mano los daños que se producen a su alrededor. Sin ir más lejos, en Estados Unidos, millones de personas nuevas se suman a las listas del paro cada semana (aunque es verdad que hay ciertos signos de recuperación, pues algunos desempleados parecen haber vuelto al trabajo).

Desde un primer momento, todos los economistas y responsables políticos han abogado por una recuperación conocida como en forma de V. Sin embargo, cuanto más dure el bloqueo, más palpable se hará que el año 2020 terminará con una contracción económica, así como que el próximo año 2021, en el mejor de los casos, mostrará unos niveles planos.

Esto nos lleva a una recuperación en forma de L más que en forma de V.

En Estados Unidos, según el pronóstico realizado por los expertos en economía del Deutsche Bank, se cree que el PIB se reducirá en un 10 % en 2020 y se mantendrá estable durante el 2021. Lo que sorprende es que durante el año 2020 todo apunta a que el déficit presupuestario muestre un contundente 25 % respecto al PIB. Además, para 2030, la relación deuda/PIB podría aumentar hasta el 175 %, el doble de lo registrado el año pasado.

Todas estas cifras no hacen más que mostrar el impacto y los retos que el coronavirus ha planteado a las economías mundiales. Olvidémonos de altos tipos de interés a medio-largo plazo: las cifras recogidas en el párrafo anterior indican un escenario continuado en relación con el crecimiento de tipos de interés bajos.

En otras palabras, las consecuencias del coronavirus pueden ser más que exógenas. Tras lidiar con un agente externo, las economías vuelven a la normalidad. Sin embargo, parece que en esta ocasión no es así y el virus cambiará las reglas de juego de un tablero económico mundial que hasta ahora se consideraba inalterable.