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Los tratos transfronterizos, sujetos a cambios políticos

15 septiembre, 2020 By Mircea Vasiu

En noviembre de 2019, LVMH, el gigante minorista francés de productos de lujo anunció su interés en adquirir la empresa estadounidense Tiffany. La fusión, que se veía como buena para ambas partes, no se realizó, ya que la pandemia de la COVID-19 cambió los planes originales.

Sin embargo, la economía no es lo único que importa en los acuerdos transfronterizos. El panorama político también ha cambiado y, en este tipo de grandes acuerdos, la influencia política puede ser decisiva a la hora de materializar o no un acuerdo.

LVMH se aleja del acuerdo

Para sorpresa de muchos, este septiembre, LVMH ha anunciado su intención de anular la fusión. Ha citado los aranceles estadounidenses sobre los productos franceses como la razón por la que un acuerdo de 16 mil millones de dólares no se va a materializar.

Una vez más, la política se interpone en un acuerdo transfronterizo. Sin embargo, también la situación interna en los Estados Unidos ha ayudado a tomar la decisión de anular el acuerdo.

Los disturbios civiles generalizados en los Estados Unidos y la pandemia de la COVID-19 han ejercido aún más presión sobre LVMH para encontrar una fórmula para salir del acuerdo. Considerado como una manera de que la compañía francesa fortaleciese su cartera de joyería de lujo, pero también como una forma de que la empresa estadounidense encontrase recursos para financiar su crecimiento a largo plazo, el acuerdo parecía ser una situación en la que ambas partes ganaban.

No obstante, la política se ha interpuesto y ahora LVMH ha pedido al gobierno francés que les ayude a salir del acuerdo. Así pues, el asunto pasa ya al siguiente nivel, esta vez, político.

El problema con las fusiones y las adquisiciones es que dar marcha atrás a un acuerdo es un proceso muy costoso. No es probable que Tiffany quiera renunciar a la fusión y ya está preparando una batalla legal. Mientras tanto, ha sido rebajada a la categoría BBB (empresas de mediana clase) por Fitch y ha abierto una causa legal contra el gigante francés.

No está claro en este momento si la compañía francesa querrá negociar un precio mejor o simplemente no quiere llevar a cabo el trato. Sin embargo, ha buscado la ayuda del gobierno francés, por lo tanto lo más probable sea que quiera anular el acuerdo debido a la evolución de la pandemia.

En cuanto a los aranceles estadounidenses sobre los productos franceses, quedan poco más de dos meses para las elecciones en Estados Unidos. En caso de que Trump llegue a la Casa Blanca otra vez, los aranceles estarán de nuevo sobre la mesa. Hasta entonces, el foco se centra en la campaña electoral y cualquier sorpresa puede cambiar las probabilidades y lograr que la fusión se lleve a cabo en cualquier momento en el futuro.

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