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Los inversores huyen hacia los valores refugio

18 mayo, 2020 By Mircea Vasiu

El descalabro económico producido por la pandemia del coronavirus plantea serios problemas a los hogares de todo el mundo. La forma en que la gente había ahorrado y gastado hasta ahora ha dado un vuelco sin precedentes.

Los mercados de valor son el mejor escenario posible para aquellos que buscan cambios en el sentimiento de riesgo. El mercado de valores, por ejemplo, es un reconocido indicador líder en cuanto a la economía, pero no solo eso, también refleja como nadie el sentimiento de riesgo. Los inversores reacios al riesgo no temen asumir cualquier contingencia adicional si esta puede proporcionales unas ganancias superiores que la compensen.

Con esto en mente, un rápido vistazo a la gráfica anterior nos indica, hacia el final de la misma, que los inversores han estado vendiendo acciones. Y no solo eso, sino también que han invertido las ganancias en renta fija y materias primas, lo que sugiere una inclinación clara hacia valores refugio. Todo ello después de que las acciones hayan ofrecido uno de sus mejores balances mensuales en décadas.

Si lo analizamos con mayor profundidad, los datos apuntan a que la mayoría de los inversores han utilizado el reciente repunte del mercado de valores para liquidar posiciones y aminorar el riesgo. Al invertir en materias primas o activos de renta fija, los inversores parecen aceptar conformarse con un rendimiento menor pero, al fin y al cabo, mucho más seguro.

La gente empiece a retirar el dinero de sus cuentas de jubilación

Como siempre, las dos grandes incógnitas son: ¿Quiénes son esos inversores? ¿Han mantenido algún capital fuera de los mercados financieros o lo han invertido todo en activos diferentes? Es probable que en oro o Bitcoin, pues ambos se han mostrado al alza en las últimas semanas.

Un estudio llevado a cabo por Deutsche Bank proporciona cierta información al respecto. De entre los encuestados para este estudio, más de un 30 % reconoció que había retirado dinero de sus cuentas de jubilación en los últimos 60 días. Es un claro reflejo de la incertidumbre que reina entre la población. Para un inversor clásico, la cuenta de jubilación se invierte en una cartera repartida en varias clases de activos. Al extraer fondos de las cuentas de jubilación, la gente debe asumir cargos adicionales. Pese a ello, lo hacen.

Hay más, si la situación económica empeora, es probable que la cifra de gente que retira dinero de sus cuentas de jubilación aumente. Cuanto más tiempo tarde en recuperarse la economía de la crisis de la COVID-19, más sufrirán los hogares de todo el mundo.

A medida que los bancos centrales de todo el mundo imprimen dinero para hacer frente a los retos futuros, la definición de riesgo cambia. Desde prácticamente los inicios del mundo de las inversiones, siempre se ha dicho que, en tiempos de crisis, lo mejor es apostar por los bonos, pues estos terminarán por devolver la prosperidad. Por lo tanto, la idea de huir hacia los valores refugio no es ninguna novedad.

Los inversores compraron durante el mes de abril bonos y materias primas. La señal parece clara: el mercado de valores no parece ser hoy un reducto seguro.