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Las medidas fiscales alemanas repercutirán en la inflación

19 junio, 2020 By Mircea Vasiu

Alemania es uno de los países más proactivos que han intensificado el gasto fiscal para hacer frente a los desafíos del coronavirus. Hasta ahora, ha anunciado dos impresionantes paquetes de estímulo fiscal, el último de los cuales, a comienzos de junio, por un valor de casi el 4 % de su PIB. Su objetivo es apoyar a los consumidores y a las entidades corporativas.

Uno de los aspectos del último paquete fiscal implica una bajada temporal del tipo del IVA, del 19% al 16 % solo por un período de seis meses. Con el recorte del IVA, el gobierno alemán busca ayudar al consumo y, probablemente, tendrá éxito. Sin embargo, habrá un efecto colateral: el recorte del IVA hará que la inflación suba como si se tratase de una montaña rusa, ya que recortes de este tipo suelen afectar a los consumidores de inmediato.

Presión alcista sobre las expectativas de inflación

Uno de los principales efectos secundarios es que la inflación reaccionará de forma diferente a corto y medio plazo. El recorte en el tipo del IVA provocará una bajada inmediata de la inflación. Esto es algo que el BCE no desea, ya que la pandemia del coronavirus ha golpeado al mundo desarrollado con una ola deflacionaria. Es más, la caída de los precios del petróleo (en cierto momento del mes de abril los contratos de futuros de la WTI se fijaron en -40 $) ha acentuado la curva deflacionaria.

Dado que el BCE ya está en mínimos por lo que se refiere a los tipos de interés (por ejemplo, el tipo negativo de la facilidad de depósito y apenas positivo para la refinanciación y la facilidad marginal de crédito), no hay mucho margen de maniobra desde la perspectiva de los tipos oficiales. A corto plazo, sin embargo, la baja inflación provocada por el recorte del IVA alemán va a causar un serio dolor de cabeza al BCE y al euro. Después de todo, la economía alemana es la mayor de la zona euro y lo que sucede en ella actúa como un indicador para el resto de las economías.

Como la inflación se controla en gran medida por las expectativas sobre la misma a dos años vista, una menor inflación en Alemania puede lanzar una señal negativa en relación con las expectativas de inflación en toda Europa. Si los consumidores y las empresas creen que el BCE no será capaz de cumplir con su marco de objetivos de inflación del 2 %, la moneda común se verá afectada. Por lo tanto, un simple paquete fiscal de un solo país de la eurozona es suficiente para crear problemas macroeconómicos a toda la región.

La medida política es una sorpresa, ya que se desconoce el grado en que las empresas alemanas van a repercutir el recorte del IVA sobre los consumidores en la segunda mitad del año. La parte positiva, por supuesto, es que, tradicionalmente, los grandes paquetes de estímulo fiscal llevan a una presión alcista sobre la inflación y las expectativas de inflación a medio y largo plazo.

Dicho de otro modo, el BCE puede considerar cualquier caída de la inflación alemana como algo temporal y centrar su atención en las expectativas de inflación. Lo que, por cierto, parece ser lo correcto.