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La independencia del BCE amenazada por el Tribunal Constitucional alemán

Esta semana, a raíz de la decisión del Tribunal Constitucional alemán, que cuestiona la legalidad del Programa de Compra de Activos del BCE (APP, por sus siglas en inglés), se ha generado un cisma en la estabilidad de la eurozona. Hasta cierto punto, esto supone una amenaza para la independencia del BCE e implica la vuelta al nacionalismo legal.

Desde la perspectiva de la integración europea, el fallo está muy cerca de ser un desastre. Este refleja la falta de solidaridad europea en un momento en el que Europa vive su crisis más difícil desde la Segunda Guerra Mundial.

Además, llega solo unas semanas después de que el Consejo de Europa no haya podido a ponerse de acuerdo sobre cómo compartir la carga financiera que implica la pandemia del coronavirus. Países como Italia y España han visto aumentado su riesgo de crédito y el BCE se ve, con razón, como la única institución capaz de cerrar los diferenciales.

Sin embargo, el BCE no puede apagar el fuego si no hay solidaridad entre los miembros de la Unión Europea. El nacionalismo económico conlleva la muerte de la unión monetaria y política y el mercado lo sabe.

La independencia del BCE está en juego

Para el BCE, la decisión de esta semana amenaza su independencia con consecuencias irreversibles si se deja como está. Por ejemplo, puede implementar el programa (PEPP) que anunció recientemente, pero solo si se dan ciertas condiciones. En otras palabras, una institución diferente impone una cláusula condicionante a las acciones del BCE. Eso ya no es independencia, uno de los pilares de los bancos centrales en el mundo desarrollado.

El Tribunal alemán ha ido un paso más allá. Ha dado un ultimátum a las principales instituciones alemanas: un aviso de tres meses para cumplir con lo dictado en el fallo. El Bundesbank, en particular, es una de esas instituciones a las que se les podría prohibir participar en los programas APP del BCE en el futuro.

Al final, todo se reduce a cómo reaccione el Bundesbank. Junto con la independencia del BCE, la independencia del Bundesbank está también en peligro.

La Unión Europea se ha construido sobre los pilares franco-alemanes. Las dos potencias económicas han liderado el crecimiento económico europeo desde el principio. El BCE y otras instituciones recién nacidas contribuyen al éxito del proyecto económico y monetario común. Decisiones como estas socavan tanto las políticas monetarias como económicas comunes a la vez que amenazan la independencia del banco central.

Puede ser que el BCE no haya sabido exponer claramente cómo los programas APP respetan el principio de proporcionalidad tan nombrado en el fallo de esta semana. Pero eso no es motivo para cuestionar la independencia del banco y crear confusión en el mercado en un momento en el que el punto de mira debería estar en aliviar la situación económica provocada por la crisis del coronavirus.