Home > Noticias > La economía mundial tras cuatro meses de pandemia

La economía mundial tras cuatro meses de pandemia

30 junio, 2020 By Mircea Vasiu

Hace ya cuatro meses que la pandemia de la COVID-19 alcanzó al mundo desarrollado. A pesar de los avisos que llegaban desde China y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el mundo occidental se vio pillado por sorpresa.

Desde gobiernos a ciudadanos, empresas a familias, el virus ha afectado a la sociedad en una forma desconocida hasta ahora. Como consecuencia, la economía ha cambiado drásticamente, lo que ha provocado que mucha gente se cuestione la propia existencia del capitalismo.

Quiebras, ayudas estatales y un optimismo controlado

Toda recesión conlleva víctimas económicas. Los operadores e inversores no olvidan el colapso de Lehman Brothers en el punto álgido de la gran crisis financiera de 2008-2009. Las quiebras siempre nos recuerdan la fragilidad de la economía y la rapidez con que las cosas pueden cambiar.

A principios de este año, la economía de los Estados Unidos estaba funcionando a casi pleno empleo: el informe de nóminas no agrarias (NFP) registraba una racha récord de más de 100 meses de creación de empleo y la tasa de los fondos federales reflejaba un sólido rendimiento económico.

Seis meses después, la nueva normalidad dibuja un panorama increíble: quiebras, ayudas estatales para familias y empresas y un optimismo moderado y controlado.

Hertz, el gigante de alquiler de automóviles, se ha declarado en bancarrota en los Estados Unidos. Wirecard, un titán de los procesadores de pago en línea, que forma parte del grupo Xetra Dax, se ha declarado insolvente después de que se descubriese que más de mil millones de euros habían desaparecido de sus cuentas.

Lufthansa, una de las mayores compañías aéreas del mundo, ha solicitado la ayuda del estado alemán a cambio de acciones y algunos puestos en su junta directiva. Chesapeake Energy, una empresa energética emblemática en los Estados Unidos, también se ha declarado en quiebra.

Se prevé que el aumento de las quiebras e insolvencias dependa de la duración de la crisis sanitaria. Cuanto más tardemos en tener una vacuna, más probable será que las empresas tengan dificultades para enfrentarse a la nueva realidad sin la ayuda del gobierno. Sin embargo, como muestra el caso de Lufthansa, el estado puede echar una mano, pero eso puede requerir también algo a cambio: ¿una nacionalización disimulada?

Estamos acabando el mes de junio y hay un aumento de las infecciones por coronavirus en los Estados Unidos. Mientras la confianza del consumidor se ha recuperado bruscamente en mayo, el descenso den los ingresos sugiere la vulnerabilidad que se avecina si la tasa de infección no disminuye lo suficientemente pronto.

Europa parece haber capeado la crisis sanitaria un poco mejor. Como resultado, se aprecia cierto optimismo en el fuerte repunte de los PMI de junio (Índices de Gestores de Compras).

Pero la impresión general es que la economía mundial, en vez de recuperarse, apenas se está adaptando a la nueva realidad. Tiene sentido que los inversores estén en guardia y sean selectivos a la hora de avanzar.