Home > Noticias > Escenarios alcistas o bajistas para la vida después de la COVID-19

Escenarios alcistas o bajistas para la vida después de la COVID-19

23 junio, 2020 By Mircea Vasiu

Tanto los inversores como los responsables políticos están observando cómo las economías de todo el mundo van reaccionando a la crisis del coronavirus. Cada operador minorista o gestor de cartera se pregunta cómo será la nueva normalidad.

¿Qué pueden esperar los inversores después de la COVID-19?

La perspectiva de Morgan Stanley

La investigación que Morgan Stanley ha dado a conocer recientemente presenta cuatro posibles escenarios en relación a cómo será la vida después del coronavirus. Se centra en la posible reacción de los consumidores y las empresas en un escenario de baja o alta aversión al riesgo.

En el primer escenario, se asume que la vacuna llegará bastante antes de la primavera de 2021 y la vida volverá a la normalidad mucho más rápido de lo que se piensa. Tanto las empresas como los consumidores volverán a sus hábitos previos a la crisis debido al ambiente de baja aversión al riesgo. Es decir, la vida después del coronavirus será bastante similar a las condiciones que se daban antes de la pandemia.

El segundo escenario prevé una vacuna para la primavera de 2021 y no considera la posibilidad de un segundo brote (en todo caso, uno pequeño) en otoño de 2020. En este caso, las empresas seguirán abiertas y el gasto de los consumidores se recuperará bastante rápido debido al descenso de la aversión al riesgo

El tercer escenario habla de la primavera de 2021 para la llegada de la vacuna y una segunda ola de infecciones fuerte a finales de 2020. Esta situación permitiría a las empresas volver a abrir, pero el gasto de los consumidores se recuperaría solo de forma gradual.

Finalmente, el peor de los escenarios valora la posibilidad de que la vacuna no aparezca hasta dentro de dos años y medio. En ese caso, la confianza y el gasto de los consumidores entraría en modo de crisis total, el mercado laboral sufriría problemas permanentes al igual que el potencial crecimiento económico.

Lo que resulta interesante en esta investigación es que, de una forma o de otra, las cuatro simulaciones o escenarios creen que una vacuna llegará tarde o temprano. Aun así, según el momento, el daño en la economía va de leve a intenso.

Como la situación es desesperada, los gobiernos y las corporaciones deben encontrar una cura lo más pronto posible. Seguramente, las empresas se adaptarán (las que no puedan hacerlo desaparecerán y surgirán otras preparadas para aprovechar la nueva normalidad). Pero, para la mayoría de las familias, el impacto será mucho más fuerte cuanto más tiempo se tarde en encontrar una cura.

Con toda la tecnología punta del siglo XXI, es difícil imaginar que la humanidad no vencerá. Pero, de momento, el tiempo no está de nuestro lado y los gobiernos deben dar su apoyo para mantener vivas a las empresas, evitar las bancarrotas y proporcionar ayuda a los consumidores para que mantengan la confianza.