Home > Noticias > El S&P500 se recupera, sin embargo, ¿se avecina una mayor aversión al riesgo?

El S&P500 se recupera, sin embargo, ¿se avecina una mayor aversión al riesgo?

28 mayo, 2020 By Mircea Vasiu

El mercado de valores estadounidense ha experimentado una impresionante subida desde los mínimos provocados por la crisis del coronavirus (un 38 % desde los niveles mostrados en marzo). Cuando el S&P500 superó los 3000 puntos pese a la alta tasa de desempleo, las constantes ayudas gubernamentales y el aumento de las bancarrotas (Hertz, por ejemplo), muchos inversores proclamaron que el mercado de valores estaba fuera de la realidad.

Los estudios de finanzas conductuales señalan que los inversores reaccionan de forma disímil ante una misma situación. Dicho enfoque es válido para el rendimiento de índices de mercado como el S&P 500.

S&P500 vs. media de acciones

Una interesante comparación entre el S&P 500 y la media de acciones en los Estados Unidos muestra que esta última poco ha cambiado en los últimos veintitrés años. Para los inversores, esto puede interpretarse de dos formas: o bien el S&P 500, en la actualidad, está sobrevalorado y, por lo tanto, ha perdido el contacto con la realidad, o bien la media de acciones terminará por dar pingües beneficios, ya que se supone que hay un amplio margen de ganancias en caso de rotación del mercado.

¿Cuál es la causa del desacoplamiento del S&P 500 y, aún más importante, puede continuar? Una rápida mirada al siguiente gráfico indica que, antes de la crisis, cuando el índice se situó sobre los 3400, las desviación estándar fue de 1.5 respecto a la media. Más claramente: muestra que las acciones de gran capitalización terminarán por obtener un rendimiento bajo, de un solo dígito.

Sin embargo, la pandemia ha cambiado el panorama macroeconómico de forma sustancial. La resistencia de los mercados de valores ante la crisis de la COVID-19 se explica mejor con los constantes cambios en la política monetaria.

Las condiciones de la política monetaria actuales son las más acomodaticias de la historia (mucho más que las de la crisis financiera de 2008-2009, cuando la Fed sentó las bases de la flexibilización cuantitativa, QE).

Además, los analistas esperan que las tasas de crecimiento de las ganancias del sector tecnológico del S&P superen al mercado general con el mayor margen de los últimos dieciséis años. Por si esto no fuera suficiente, se debe entender que la tecnología, junto a la salud y las finanzas, hacen que el 60 % de las ganancias del S&P 500 sean a doce meses vista.

La conclusión es clara: las decisiones de los inversores cambian en función de las condiciones del mercado y los caminos que este toma. Lo que parecía sobrevalorado hace tres meses, de pronto se ve de otra forma debido al papel activo del banco central y las perspectivas que trae consigo la nueva normalidad tras la pandemia