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El poder de una moneda de reserva

21 octubre, 2020 By Mircea Vasiu

El mundo está cambiando a un ritmo muy rápido. Hace algunos años, se introdujo por primera vez el concepto de moneda digital. Los que se hicieron con ellas consiguieron una fortuna: Bitcoin, por ejemplo, subió desde prácticamente cero a casi 20 000 $ a finales de 2017. Lo mismo pasó con otras criptomonedas.

En la actualidad, para mantenerse al día en el desarrollo del mundo criptográfico, los principales bancos centrales del mundo se preparan para la introducción de sus propias monedas digitales. Pronto, puede que veamos el euro digital, el dólar digital o incluso el yuan o el yen digitales.

Una vez que un banco central importante escoja ese camino, ya no habrá manera de dar marcha atrás y volver a la situación anterior. Incluso el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), conocido como «la madre» de todos los bancos centrales, ha emitido un documento sobre las monedas digitales de los bancos centrales.

¿Estamos cerca de otro momento como el de Bretton Woods?

La supremacía del USD, en juego

Los teóricos de la conspiración han estado cantando la canción del adiós al dólar estadounidense durante décadas. Aun así, el USD todavía está aquí para guiarnos en la salida de la crisis del coronavirus de 2020.

La verdad del asunto es que la generación actual y unas cuantas anteriores no conocen otra moneda de reserva que el USD. Por lo tanto, es difícil imaginar que algo que se ha usado durante generaciones pueda, de repente, estar en peligro.

Una mirada cercana a la historia de las monedas de reserva revela que, prácticamente, cada siglo ha tenido una moneda de reserva diferente. Algunas, como el real español, el florín florentino o el ducado veneciano, extendieron su dominio durante muchos siglos. Ya más próximos a los tiempos actuales, la libra esterlina perdió su corona como moneda de reserva en favor del USD.

Solo que esta vez no es tan fácil sustituir al dólar estadounidense. Nunca otro período antes ha visto el poder financiero en manos de un solo país como ahora.

Hoy en día, los Estados Unidos luchan en guerras invisibles. Guerras que, con frecuencia, gana. Por ejemplo, con simplemente activar o desactivar el acceso de un país a las instituciones financieras internacionales, ya lo presiona.

La mayor parte de la deuda mundial está denominada en USD. ¿Quién tiene la clave para imprimir USD, si no son la Reserva Federal de los Estados Unidos y el Tesoro?

Es más, una gran parte de las reservas extranjeras que otros países tienen están en USD. La segunda moneda de reserva, pero a gran distancia, es el euro. Hasta que todo esto cambie, empezando por la demanda de USD como reserva extranjera por parte de otros países, la supremacía del dólar estadounidense no va a ir a ninguna parte.

¡Larga vida al rey dólar!