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El petróleo, bajo presión ante los nuevos cierres en Europa

2 noviembre, 2020 By Mircea Vasiu

La segunda ola de infecciones por coronavirus ha hecho que Europa hinque la rodilla. Poco después de haberse recuperado parcialmente de los cierres iniciales, la mayoría de los países europeos han vuelto a anunciar nuevas restricciones.

Aunque estas nuevas medidas de bloqueo no van a ser tan estrictas como las que se vivieron en primavera, van a tener un efecto negativo en la economía. Inevitablemente, los nuevos cierres se traducen en una menor demanda de petróleo que, como consecuencia, trae una bajada en el precio del mismo.

Es más, el precio del petróleo no ha esperado mucho para reaccionar: en menos de dos semanas, ya ha perdido un 20 % de su valor. Ahora que el Reino Unido ha anunciado el cierre de un mes a partir del próximo jueves, es muy posible que la presión sobre el precio del petróleo aumente todavía más.

El petróleo y sus derivados son una parte importante, al menos, hasta 2040

A medida que la pandemia afecta a las economías mundiales, el precio del petróleo sufre las consecuencias. Pese a todo lo que se apuesta por las energías renovables en los últimos tiempos, el petróleo y sus derivados siguen siendo una parte crucial del entramado energético actual (y así seguirán, al menos, durante las siguientes dos décadas).

Según un análisis de Chevron, la presencia del gas natural en este entramado energético se mantendrá también sin cambios durante las próximas décadas. Los grandes cambios se producen en el uso de carbón (que va en descenso) y respecto a las energías renovables (que están al alza). El petróleo y los productos derivados de este, aunque también están disminuyendo sus niveles de uso, siguen siendo el pilar del entramado energético actual.

Las actuales condiciones económicas ejercen gran presión sobre el precio del petróleo. La movilidad se reduce, las industrias cierran y, ahora, nuevamente, los países vuelven a cerrar. Aunque no se quiera, los fenómenos exógenos, como es este de la COVID-19, afectan en gran medida al precio del petróleo.

Sin embargo, en el medio y largo plazo, es más que probable que el precio del petróleo se recupere de sus bajadas provocadas por la pandemia. A pesar de que las economías europeas están enfrentando una segunda ola de infecciones, la demanda de petróleo en China va bien. De hecho, China crece en este sentido.

Por otra parte, Australia acaba de informar de su primer día sin una sola infección de COVID-19 este mismo fin de semana. Otras economías de la región también parecen haber mejorado en este sentido respecto a Europa o los Estados Unidos.

Por lo tanto, una fuerte recuperación en Asia, seguida de una recuperación gradual en Europa y Estados Unidos, garantiza de algún modo la estabilidad de los precios del petróleo en torno al nivel de los 50 $ para los próximos años.

En general, el petróleo y los productos derivados de este siguen teniendo un papel importante en el día a día de millones de personas. Los esfuerzos ecológicos de los gobiernos desarrollados son bienvenidos, pero implementar dichos programas lleva su tiempo. Mientras tanto, la demanda de petróleo solo puede aumentar en el corto y el medio plazo.