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El oro y su papel en una cartera de valores

8 septiembre, 2020 By Mircea Vasiu

El oro ha robado el protagonismo a Bitcoin y a otros activos financieros, ya que su movimiento parabólico al alza en 2020 ha cogido a muchos por sorpresa. Lo que resulta interesante es que el movimiento al alza del oro comenzó en el verano de 2019, muchos meses antes de que la pandemia del coronavirus alcanzase al mundo occidental.

¿Por qué alguien querría invertir en oro y cómo es que el curioso metal amarillo atrae tanto interés por parte de la comunidad inversora? Quizá se deba a que es la única forma de dinero que la humanidad conoce que ha sobrevivido miles y miles de años.

¿Por qué añadir oro a una cartera de valores?

Por definición, una cartera de valores contiene dos o más activos. El grado de correlación entre los activos define el riesgo de la cartera.

Este principio vale para todo tipo de carteras de valores. La gente automáticamente asume que las carteras de valores se refieren solo a acciones, pero se pueden aplicar principios similares a activos que pertenecen a diferentes mercados. Por ejemplo, un inversor puede tener una cartera de divisas o de tipo de cambio de divisas y usar los principios de la diversificación para evitar una exposición innecesaria.

Volviendo a la cartera de valores, la idea es añadir un nuevo activo a la cartera que tenga una baja correlación con el activo o activos actuales. Si no, no debería añadirse ese activo porque incrementaría el riesgo. En el mercado de divisas, es como comprar EUR/USD y después añadir GBP/USD o AUD/USD al conjunto. Como los tres activos están correlacionados de forma positiva, la cartera de valores estaría mejor a largo plazo si se prescindiese de los dos nuevos activos.

Una manera de mejorar el rendimiento de una cartera de valores que tiene dos o más activos de riesgo es añadir otro que no ofrezca riesgo alguno. Se puede pensar en un bono del gobierno, como es el caso del Tesoro de los Estados Unidos. No tiene ninguna correlación con la cartera de valores y tampoco ningún riesgo, por lo que mejora el rendimiento de dicha cartera.

Otra forma es añadir activos que tienen una correlación por debajo de 0.5 o por encima de -0.5. Una correlación negativa quiere decir que el activo se mueve en la dirección contraria a la parte actual de activos de la cartera.

Esto es lo que hace que invertir en oro tenga sentido. Al añadir oro a una cartera de valores, el inversor obtiene ventajas de la diversificación a la vez que protege el valor de la parte actual de activos de su cartera. Por esta razón, los inversores destinan una pequeña parte de la cartera a una inversión alternativa como el oro, por regla general un pequeño porcentaje.

El objetivo es conseguir protección frente a la inflación sin afectar el posible rendimiento de la cartera de valores.