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EL BCE, importante en la semana que empieza

7 septiembre, 2020 By Mircea Vasiu

Dos bancos centrales tendrán que fijar su política monetaria esta semana: el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Canadá (BOC, por sus siglas en inglés). De los dos, son la reunión y posterior conferencia de prensa del BCE las que generan mayor expectación, ya que se cree que el banco central va a reaccionar a la fuerte caída de la inflación básica.

Otro asunto que tratar será la fortaleza del euro. Si bien el BCE nunca admitirá que persigue un determinado tipo de cambio, se sabe que siempre tiene en mente el tipo del par euro-dólar estadounidense, ya que un euro muy alto afecta a la inflación.

¿Más flexibilización por parte del BCE?

La semana se inicia con lentitud, ya que el Día del Trabajo en los Estados Unidos es responsable de los bajos niveles de volatilidad. Por lo tanto, después del cierre de Londres en el día de hoy, se esperan rangos estrechos y poco o ningún movimiento en el mercado de divisas.

El martes tampoco habrá datos de primer orden. Los operadores de divisas buscarán el camino a seguir, una vez más, en el mercado de valores.

El miércoles, el BOC fija su política monetaria y publica su decisión. El dólar canadiense es una de las monedas que mejor se ha comportado últimamente, ya que ha ganado frente al dólar estadounidense durante la pandemia. Los precios relativamente estables del petróleo han hecho más fáciles las decisiones sobre política monetaria del BOC y esta semana se espera que dicho banco no cambie sus tipos.

El principal acontecimiento de la semana llegará un día después. El jueves, el tipo de interés del BCE y la conferencia de prensa marcarán el final del verano para los operadores de divisas. El BCE debe reaccionar ante la fuerte caída de la inflación básica y la única pregunta es qué piensa hacer.

La recuperación de la zona euro parece no tener el impulso que se ve en los EE.UU. Asimismo, una rápida mirada a las condiciones financieras de la zona euro y de los Estados Unidos pone de manifiesto mayores problemas en Europa, en parte, debidos a la fortaleza del euro.

Este asunto es uno de los problemas que están sobre la mesa del BCE. La moneda común ha subido frente al JPY, el USD y la GBP, y mantiene su valor frente a las otras diez monedas del G10.

Puesto que la inflación amenaza con bajar más allá del nivel 0, el BCE está obligado a actuar. El problema es que nadie sabe cuál sería la reacción más apropiada. ¿Cómo lograr una mayor flexibilización cuando los tipos de interés están en mínimos y la flexibilización cuantitativa ya está en marcha?

Christine Lagarde y el Consejo de Gobierno deben mostrar flexibilidad e ingenio. Sin un movimiento audaz, se corre el riesgo de que el mercado haga subir el tipo del par EUR/USD por encima del 1.20, lo que haría más difícil que el BCE cumpliera con su mandato de estabilidad de los precios.