Home > Noticias > El Banco de Japón y el experimento más exótico en el mundo de la banca central

El Banco de Japón y el experimento más exótico en el mundo de la banca central

Uno de los países más interesantes del mundo, Japón, lleva mucho tiempo siendo la potencia económica de Asia. En su calidad de gran exportador, ha liderado las economías asiáticas a través de otras crisis y se espera que haga lo mismo en el futuro. 

La cultura japonesa es una de las que sufre más amenazas en cuanto a su rendimiento económico. A diferencia de cualquier otra economía del mundo, Japón no se beneficia de la inmigración y de los efectos positivos que esta puede proporcionar. Por ejemplo, en Alemania y el Reino Unido, se atribuye a la inmigración una fuerte inversión de las tendencias demográficas. No ocurre lo mismo en Japón.

Por este motivo, las decisiones tradicionales sobre política monetaria y económica que funcionan en otras partes del mundo pueden simplemente no tener el mismo efecto en Japón debido a su singularidad. Tenemos claros ejemplos: uno de los más famosos es la flexibilización cuantitativa (QE) según la cual los bancos nacionales compran los bonos de sus propios gobiernos para facilitar la política monetaria y acercar la inflación al objetivo del 2 %. Se cree que la QE fue decisiva en la recuperación económica tras la gran crisis financiera de 2008-2009 y ha sido la herramienta elegida por todos los bancos centrales del mundo desarrollado para enfrentar los efectos de la pandemia.

Sin embargo, no ha funcionado en Japón. Durante décadas, la inflación japonesa se ha mantenido próxima o por debajo de cero y es lógico que no haya funcionado la misma solución. Así pues, el Banco de Japón está involucrado en toda clase de experimentos monetarios sin precedentes tanto en lo que se refiere a su tamaño como a su naturaleza.

Comprar acciones: Otra forma de apoyar la economía

Durante más de una década, el Banco de Japón (BOJ) se ha comprometido con la compra de acciones. Actualmente, la institución tiene una cartera de acciones con un valor aproximado de 840 mil millones de dólares. El objetivo es impulsar el crecimiento económico a través del efecto riqueza y, mientras tanto, el banco central se ha convertido en el mayor propietario de acciones nacionales.

Comprar acciones a modo de diversificación de la cartera de un banco central no es algo inusual: el Banco Nacional Suizo (SNB) también lo hace, pero por razones diferentes (por ejemplo, compra participaciones de empresas extranjeras para vender francos suizos y comprar otras monedas en un esfuerzo por detener la apreciación de su divisa). Sin embargo, comprar acciones nacionales es algo que nunca se había hecho antes. Por lo tanto, no sabemos cómo acabará esto. ¿Terminará el banco central poseyendo el mercado de valores al completo? ¿Qué ocurrirá cuando el Banco de Japón deje de comprar acciones? ¿Colapsará el mercado?

Imaginemos que la Reserva Federal de los Estados Unidos o el Banco Central Europeo comienzan a comprar acciones del mercado de valores de los Estados Unidos y de la zona euro, respectivamente. ¿Qué consecuencias tendría ese proceso?

A medida que crezca el tamaño de la cartera del Banco de Japón, iremos descubriendo los efectos. Es seguro que otros bancos centrales están observando cómo termina este experimento japonés.

Únete a la revolución del Trading Social. Conecta con otros traders, discute estrategias de negociación y usa nuestro CopyTrader patentado
eToro es la plataforma líder de comercio social del mundo, ofreciendo una amplia gama de herramientas para invertir en los mercados de capitales
Mayor número de pares de divisas para el comercio
Abrir mi cuenta