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El AUD, el RBA, y la Fed: Cómo interpretar la fluctuación de una moneda

18 agosto, 2020 By Mircea Vasiu

El dólar australiano (AUD) es una de las monedas que mejor se ha venido comportando durante la actual crisis global. Después de la conmoción inicial en marzo, cuando todo el mundo se preocupaba por la seguridad del dólar estadounidense (USD), el AUD inició una constante subida.

Se ha apreciado no solo frente al dólar estadounidense, sino también frente al euro, el dólar neozelandés o el yen japonés. ¿Ha hecho algo especial el Banco de la Reserva de Australia (RBA)?

En tiempos de crisis, la atención se centra en la Fed

Los inversores y operadores deben ser siempre flexibles cuando analizan el potencial de una moneda. Por una parte, la actividad económica local prevalece la mayor parte del tiempo. También la política monetaria. Por este motivo, los bancos centrales proporcionan suficiente información e investigación para un adecuado entendimiento de cómo funcionan las cosas internamente.

Por otro lado, las fuerzas macroeconómicas a menudo empequeñecen las decisiones locales. Así pues, una moneda no sube o baja solo porque el banco central cambie la perspectiva de su política monetaria. La forma correcta de interpretar este hecho es comparar las medidas del banco central en cuestión con las de otros bancos centrales de similar importancia. La diferencia entre sus medidas es responsable de la correcta interpretación de la perspectiva de una moneda.

El RBA fija el tipo de interés y la tasa de efectivo once veces al año. Todos los primeros martes de cada mes, con excepción de enero, se reúne y analiza el comportamiento de la economía australiana. Lo ha hecho este mes de agosto y, dos semanas más tarde, a día de hoy, se han publicado las actas en relación a la política monetaria.

Sin embargo, la tendencia al alza del AUD no tiene nada que ver con las medidas del RBA. De hecho, el RBA no ha hecho demasiado por la apreciación del AUD. Dicho de otro modo, los operadores simplemente no esperan que el mercado se mueva en función de lo que el RBA haga durante la crisis, ya que la atención se centra en la Fed.

Como banco central líder que es, la Fed prepara el camino para las medidas de política monetaria de los otros bancos centrales. Esto es especialmente cierto cuando todos los países enfrentan los mismos problemas: elevado nivel de desempleo, empresas reticentes a gastar, un incremento en el número de bancarrotas, altas tasas de ahorro personal, etc.

La crisis generada por la pandemia difiere de la de 2008-2009. En aquel momento, la economía australiana, por ejemplo, no se vio afectada. Prevaleció la política monetaria local. Pero ahora los inversores tienen que considerar el conjunto de la situación.

Volviendo a la fortaleza del AUD, el impacto negativo que una moneda fuerte tiene sobre una economía está siendo compensado por el aumento de los precios de las materias primas. Si estos se revierten, la fortaleza del AUS también se invierte.