Home > Noticias > Correlaciones clave a la hora de operar con criptodivisas

Correlaciones clave a la hora de operar con criptodivisas

21 agosto, 2020 By Mircea Vasiu

El mercado de las criptodivisas ha vuelto a la palestra en los últimos tiempos, pues parece que por fin ha suscitado el tan esperado interés institucional. Considerado por muchos como una inversión digital alternativa, el universo criptográfico atrae cada vez a más inversores que buscan diversificar aún más sus carteras.

Pero la actual pandemia parece haber añadido un elemento extra a este sector. De pronto, el mercado de las criptomonedas parece no estar desacoplado. Las correlaciones con los mercados tradicionales parecen surgir por todas partes. Algunos ven en esto una señal positiva, pues puede significar que el mercado ha madurado. De ser así, atraerá a la comunidad inversora profesional. Pero hablemos de las correlaciones: independientemente de la causa, no pueden pasarse por alto si se va a operar con criptoactivos.

El Bitcoin, el oro y el USD: un trío indispensable

La capitalización del mercado de las criptodivisas ha explotado en los últimos años. A medida que el interés minorista crecía más y más, aparecían miles de monedas nuevas en el mercado.

Pese a ello, Bitcoin sigue siendo la moneda que lidera este espacio con mano de hierro.

Si el precio del Bitcoin sube, arrastra al resto de monedas. Si sucede lo contrario, las altcoins experimentan una ola de ventas. Rara vez, si es que alguna vez ha ocurrido, se rompe tal correlación. Por lo tanto, cuando se opera con una altcoin, hay que estar siempre atento al Bitcoin.

Bitcoin, por otro lado, parece haber desarrollado en los últimos tiempos una inesperada correlación. A menudo parece moverse en consonancia con el oro, una correlación que se ha ido haciendo cada vez más fuerte durante la pandemia. Solo los fines de semana, cuando el Bitcoin sigue su curso, la correlación parece diluirse. Por lo tanto, tenemos una explicación para la oportunidad de inversión digital que ofrece el Bitcoin.

El oro refleja principalmente la fe en el USD. Un oro más alto significa un USD más bajo, y un oro más bajo se traduce en un USD más alto. Por lo tanto, la correlación directa entre Bitcoin y el oro se explica.

Al mostrar una correlación con los mercados tradicionales, el Bitcoin se convierte más en un activo financiero, lo que le aleja de su naturaleza primera como forma revolucionaria y al alternativa al dinero fiduciario actual. El peligro es que si las cosas no cambian en el futuro, el «encanto» de Bitcoin puede perderse. Al convertirse en un activo más dentro del mundo de las inversiones alternativas, podría perder su fuerza.

Un elemento importante en este sentido es el de la regulación. Al contrario que otras inversiones alternativas ya conocidas, el mercado de las criptodivisas no está regulado. Además, la seguridad también es un problema: se siguen denunciando fraudes en los que la gente pierde grandes cantidades de dinero, e incluso los ahorros de toda su vida, por culpa de los piratas informáticos.

Obviamente, toda inversión supone un riesgo. Pero cuando un regulador hace cumplir determinadas reglas, las cosas se nivelan y el mercado madura, se hace más competitivo y, por ende, más atractivo.

Tal vez esto es lo que le falta a Bitcoin: la regulación.