Home > Noticias > Contracción de 15 meses en la manufacturación de la UE

Contracción de 15 meses en la manufacturación de la UE

La crisis sanitaria que afecta a todo el mundo supone un mal momento para toda la industria manufacturera de la eurozona. Según IHS Markit, el Índice de Gestores de Compras (PMI por sus siglas en inglés) para la manufacturación en la eurozona ha caído a 33.4 en abril, el decimoquinto mes consecutivo de contracción.

Todos aquellos que intervienen en el mercado siguen de cerca los comunicados del PMI (tanto para el sector servicios como para el sector manufacturero) debido, principalmente, a su fácil interpretación. El nivel 50 se considera fundamental para el sector, ya que marca un territorio bien de expansión, bien de contracción.

En situaciones normales, el PMI rara vez se sitúa por debajo de 46 o por encima de 54 e, incluso esos niveles, se consideran a menudo extremos. Pero con las economías bloqueadas por la crisis del coronavirus, valores como el que se ha publicado hoy no son casuales.

Lo que preocupa no es, en sí, la debilidad. Después de todo, cualquiera puede entender que es imposible que el sector funcione adecuadamente si tenemos en cuenta el cierre. Lo que de verdad inquieta es el hecho de que este declive sea una continuación de una tendencia contractiva que comenzó hace quince meses. En otras palabras, el sector manufacturero europeo ya iba mal incluso antes del comienzo de la crisis del coronavirus.

¿Qué va a pasar ahora en el sector de la manufacturación en Europa?

Markit comenzó a hacer un seguimiento de la situación en 1997 y el índice actual es el más bajo de los registrados hasta el momento. Sigue a una marca de 44.5 en marzo y sobrepasa los índices que vimos durante la crisis financiera de 2008. Desde la producción a los nuevos pedidos, y desde las ventas de exportación a las compras, todo ha caído en cifras récord.

Se espera que abril pase a la historia como el valor más bajo que jamás ha dado el PMI para el sector manufacturero de Europa. Con muchas economías a punto de reabrir, aunque de forma gradual, hay bastantes posibilidades de que el sector también se recupere.

Sin embargo, no espera una recuperación en forma de V a corto plazo. A medida que el mundo aprende a tratar con la nueva realidad que ha traído el coronavirus, es probable que la globalización dé un paso atrás.

Quizá, en un futuro próximo, puede que continúen las perturbaciones en las cadenas de suministro desde Asia a Europa, lo que provocará que las empresas del sector de la manufacturación tengan más dificultades a la hora de competir tal y como lo hacían antes de la crisis. Europa, como otras partes del mundo, se verá obligada a reducir su dependencia de Asia a pesar del aumento en los costos de producción. Los gobiernos ya han dado pasos para proporcionar ayuda financiera al sector en dificultades, pero, al final, la capacidad de competir a nivel local e internacional depende de la forma en que el mundo salga de la pandemia.

Si abril puede considerarse como el ojo del huracán en lo que respecta al impacto del virus sobre la economía, los datos de mayo deberían marcar un repunte. ¿Se romperá esta racha negativa?