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Continúa el fuerte rendimiento de futuros de S&P500

29 mayo, 2020 By Mircea Vasiu

Los mercados financieros han evolucionado de forma espectacular desde que el ordenador personal (PC, por sus siglas en inglés) e internet redujeron los costos de las transacciones, ya que, con ello, los inversores minoristas inundaron el mercado. Hoy en día, la mayor parte de las operaciones se hacen a través de complejos modelos algorítmicos, tanto financieros como informáticos, que permiten seguir el movimiento de los precios para intentar sacar provecho del más mínimo cambio en el mercado.

Debido al impacto del continuo flujo de noticias en el amplio mercado financiero, siempre hay un mercado abierto para operar, aunque sea fuera de las horas semanales destinadas a las operaciones financieras. Es decir, las operaciones en el mercado de valores de los Estados Unidos no se detienen cuando el mercado de efectivo cierra, sino que continúan a través del mercado de futuros.

El mercado sigue su avance después del horario de cierre

Una interesante comparación entre los rendimientos acumulados generados durante o fuera de las horas habituales revela una asombrosa diferencia entre ambos. El seguimiento durante más de 25 años del rendimiento del SPY (Standard and Poor’s Depositary Receipts Trust Series), un fondo de inversión cotizado que generalmente se corresponde con el rendimiento del amplio índice del mercado S&P500, revela que dicho índice presentaba un mayor rendimiento fuera de las horas habituales mientras que se mantenía estable durante el horario normal.

En términos sencillos, si se hubiera comprado en S&P500 todos los días al cierre del mercado de efectivo y vendido en el momento de la apertura del día siguiente, el rendimiento durante los últimos 25 años habría alcanzado el 600 %. En caso de repetir el proceso en las horas habituales de negociación, el rendimiento sería cercano a 0. Además, la mayor parte del tiempo, durante ese período, el inversor habría tenido un rendimiento negativo.

¿Qué provoca esa diferencia en el período que va desde el cierre a la apertura del mercado en los Estados Unidos? Parece ser que hay modelos económicos para anomalías del mercado largamente estudiadas que han funcionado a través del tiempo hasta que se han regulado. Por ejemplo, el efecto de enero: cuando los gestores de carteras venden las posiciones de mayor riesgo a finales de diciembre para mejorar los informes, y la cuestión de los impuestos, y de nuevo las compran a principios del nuevo año. La investigación ha revelado que se han estado obteniendo rendimientos de esta anomalía del mercado.

No obstante, tal discrepancia en los rendimientos es difícil de ignorar. Si los mercados de valores fuesen eficientes, ya se habría especulado con la diferencia y, por lo tanto, ya se habría regulado. Aun así, después de más de dos décadas, no se ha hecho y la explicación puede encontrarse en la diferencia entre los mercados de futuros y de efectivo.

Para el inversor habitual, los dos son iguales: las casas de corretaje incluso utilizan datos continuos en el mismo gráfico, lo que hace que sea prácticamente imposible diferenciarlos.

¿Puede ser esta la mayor anomalía del mercado que los inversores han pasado por alto?