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Amazon: retos y oportunidades de futuro

8 septiembre, 2020 By Mircea Vasiu

Amazon ha impulsado al Nasdaq 100 durante la pandemia, y es que las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos se han estado beneficiando de un cambio en el paradigma del comportamiento de los consumidores. A medida que la gente de todo el mundo se veía obligada a quedarse más tiempo en casa, el consumo de bienes y servicios a través de internet aumentaba considerablemente.

El precio de las acciones de Amazon ha alcanzado máximos históricos durante este periodo, algo que le ha llevado a superar ampliamente la marca de los 3000 $. Hace no mucho, se reveló que Softbank, el mayor inversor del mundo en compañías tecnológicas, estaba detrás de gran parte del repunte veraniego de las acciones tecnológicas, pues se ha dedicado a comprar grandes cantidades de ellas.

Pese a todo, el ascenso de Amazon no es algo nuevo. La compañía ha cambiado la forma en que se gestionan las entregas y su negocio va mucho más allá de una tienda online, pues presenta múltiples aristas.

¿Qué le espera a Amazon?

Por encima de los 3000 $, Amazon opera con valoraciones que no tienen demasiado sentido. En gran medida, se cree que esto es debido a los inversores minoristas, que ahora pueden comprar acciones fraccionadas por tan solo 1 $. Es decir, pueden invertir sin necesidad de comprar una acción al completo. Este sistema ha gozado de enorme popularidad entre los minoristas y también se cree que ha ayudado en gran medida a que el mercado de valores se haya recuperado en su conjunto tan rápido de la caída que se produjo en marzo de 2020.

Sin embargo, Amazon sigue con un as en la manga. Apple y Tesla han anunciado recientemente una división del precio de sus acciones. Como resultado de ello, la demanda de las mismas ha aumentado todavía más, ya que ahora más gente puede comprar una acción completa. Esto contrasta con los principios financieros básicos, que indican que, a más acciones, menor valor. Pero estamos en 2020 y ya nada debería sorprendernos.

La última vez que Amazon anunció una división de sus acciones fue hace dos décadas. Desde entonces, la compañía ha crecido de tal modo que ahora abarca áreas que antes se creían impensables. Por ejemplo, el servicio en la nube de la compañía, AWS, ha crecido en dos dígitos en el último año y ha cambiado el modo en que los negocios funcionaban hasta ahora.

Las ventas de Amazon han aumentado un 40 % en el segundo trimestre, el flujo de caja operativo ha crecido un 42 % mientras que los ingresos netos casi se han duplicado. Estos números serán difíciles de superar en el futuro, sobre todo porque cada vez hay más competencia.

Walmart ha anunciado un servicio de entrega por suscripción tipo Amazon Prime. Aunque se espera que asuma parte de los ingresos de Amazon, no se cree que la base de clientes de Amazon Prime se modifique gran cosa.

AWS también se enfrenta a una dura competencia, pues Google o Microsoft ofrecen servicios similares. De hecho, Azure, la propuesta de Microsoft, ha crecido de forma sustancial en los últimos tiempos, algo que frena los deseos de expansión del AWS de Amazon.

Pero si la historia nos ha dejado algo claro es que Amazon es una compañía que parece no tener techo. A lo largo de los años se ha diversificado tanto que nunca se sabe cuál será la próxima AWS para ella.