Crisis monetaria: causas y efectos

eFXto junio 05, 2012 0 Comentarios
Compártelo: Facebook GoogleTwitterEmail

A lo largo de la historia ha habido muchos casos en los que se ha producido una salida masiva de capital de una país, una fuga capital denominado en una divisa hacia activos denominados en otra divisa. En este artículo vamos a abordar las principales causas que mueven a los inversores, empresas y entidades financieras a actuar de esta forma, es decir, lo que provoca las conocidas como crisis de divisa o crisis monetaria.

¿Qué es una Crisis Monetaria?

La crisis monetaria se puede definir como aquella situación en la que la moneda de un país sufre una alta y rápida devaluación. Esta disminución afecta de forma negativa a la economía pues crea una alta inestabilidad en los tipos de cambio y hace perder poder adquisitivo a la divisa. Estas expectativas de pérdida de valor y de poder adquisitivo provoca en los inversores unas expectativas negativas, principal motor del desarrollo de una crisis monetaria. Se puede decir que la crisis monetaria es resultado de un ataque especulativo contra una divisa.

También entra dentro de la definición de crisis monetaria aquella situación en la que el Banco Central del país, o la autoridad monetaria componente, se ve obligado a gastar altas cantidades de dinero y/o a subir sus tipos de interés para mantener el tipo de cambio y luchar contra la fuerte devaluación.

Se puede deducir que en la crisis monetaria juegan un papel importante los Bancos Centrales y su política monetaria, los inversores y, por supuesto, el gobierno del país y su política económica.

¿Qué hace el banco central ante una crisis monetaria?

Cuándo el país se enfrenta a una crisis de divisa es frecuente que el banco central recurra a sus reservas de divisas internacionales para tratar de mantener el tipo de cambio y luchar contra la devaluación. Evidentemente, este recurso es más destacado en economías de tipo de cambio fijo que en economías de tipo de cambio flexible (vea tipo de cambio fijo vs tipo de cambio flexible).

Cuándo existe una presión a la baja del mercado sobre una determinada divisa existen varios caminos que son los más utilizados como medidas para contrarrestar esta tendencia, que son la subida de tipos de interés y disminución de la oferta monetaria. Un vehículo efectivo es la venta de las reservas de divisas extranjeras ya que el banco central recibe el pago en forma de divisa nacional que podrá retener y dejar fuera de circulación. Al aumentar los tipos de interés y disminuir la oferta monetaria se fomenta la demanda de divisa nacional ayudando a frenar la devaluación y presión a la baja existente en el mercado.

Estas herramientas que intentan poner freno a la devaluación de una divisa no pueden mantenerse de forma indefinida, evidentemente. Por un lado, las reservas de divisas extranjeras se agotarán y, por otro, intervienen otros factores políticos y económicos que lo hacen insostenible.

Desarrollo de una crisis

Si cae la confianza de los inversores en la estabilidad de la economía de un país, intentarán sacar su dinero del país en busca de otros activos e inversiones más seguras. Cuándo se produce este fenómeno en alta cantidad se denomina fuga de capital. Motivos que pueden desencadenar esta situación hay muchos, por ejemplo, a mediados del 2012 se ha producido una fuga de capital considerable en España debido a las dudas sobre la estabilidad del sistema bancario en el país.

Cuándo los inversores venden sus activos denominados en divisa nacional por otros activos denominados en otra divisa, no hacen más que aumentar la presión bajista sobre la moneda empujando a la baja su valor en el mercado de divisas. Se entra en un circulo vicioso que hace que el país no pueda luchar de forma efectiva contra la bajada de los tipos de interés a través de sus reservas de divisas extranjeras.

La predicción de una crisis monetaria conlleva un análisis altamente complicado en el que intervienen muchas variables. Las crisis monetarias más recientes han tenido como factores propulsores más comunes los siguientes:

Veamos por ejemplo el desarrollo de la crisis del sudeste asiático. Objeto de inversiones extranjeras durante años, los países del sudeste asiático experimentaron tasas de crecimiento económico rápido y tasas de exportación elevadas. A pesar de las altas inversiones extranjeras, los niveles de producción general no llegaron a las expectativas puestas en estas inversiones. Taiwan fue uno de los primeros países en encontrarse con dificultades. Taiwan y el resto de países del sudeste asiático que entraron en crisis tenían una fuerte base en deuda extranjera a la vez que el sector privado se mantenía con las inversiones extranjeras, dado que la producción y exportaciones no alcanzaban las expectativas. Esta situación provocó un alto déficit en la cuenta corriente del país, lo que aumentó la exposición al riesgo cambiario. En Taiwan se ha de sumar una importante burbuja económica e ineficiencia de gestión de activos inmobiliarias. Cuándo en 1997 Estados Unidos subió sus tipos de interés atrayendo inversores, se redujeron drásticamente las inversiones extranjeras en Taiwán, con lo que el alto déficit en la cuenta corriente se convirtió en un problema muy difícil de tratar y la crisis financiera rápidamente se contagió al resto de sudeste asiático en el que los países tenían un perfil muy similar al de Taiwán.

Aún se discute sobre los puntos clave que realmente produjeron la crisis del sudeste asiático, pero se pueden nombrar como los más importantes el intento de mantener un tipo de cambio fijo a costa de las reservas del país, alto aumento de la deuda, especialmente la deuda privada con un valor inflado de los activos y el alto carácter especulativo de buena parte de las inversiones extranjeras.

Aunque al comienzo de un crisis monetaria la economía pueda mostrarse solvente y con recursos suficientes, no es suficiente si sus políticas monetarias no son efectivas. Incluso si se tiene baja deuda extranjera. El mantener un tipo de cambio fijo, o entre unos determinados límites, puede tampoco funcionar. Aunque el anuncio del banco central de su intención de mantener el tipo de cambio puede, al principio, tener el efecto esperado, los inversores estarán muy atentos a la capacidad del banco para mantener esta política monetaria y para ganar la confianza en esta capacidad tendrá que realizar grandes gastos.

Mostrar Mas